Balance hormonal
¿Un concepto olvidado o desconocido?

Por: Jordan Martínez Pinilla - @granjaregenerativasupernova

“A mí me gusta el ganado bien grande, “tamañudo”, que las vacas sean casi como el toro de acuerpadas” ……

Este tipo de apreciaciones se escuchan a menudo a un número importante de propietarios de ganaderías; ¿será que de tanto ver animales en catálogos de otros países (otros hemisferios con abundancia de forrajes no tropicales (no gramíneas)) se nos instaló en la cabeza algún biotipo de animal?

¿Será que nos enamoramos de los animales fisicoculturistas de las ferias?

¿Será que estamos comprando la raza que está de moda que no es precisamente la raza que es productiva en las condiciones de nuestros predios?

Las respuestas a estos interrogantes no tienen tanta importancia desde que en nuestros predios tengamos un enfoque claro de qué (según nuestras ofertas ecológicas y disponibilidad de mano de obra) y cómo queremos producir (con insumo-dependencia o sin ella).

Existen unos criterios básicos, pero de trascendencia alta que están relacionados con la genética e inexorablemente con el aspecto físico del animal (fenotipo) pues recordemos la ecuación simplificada de la genética:

Fenotipo = genotipo + medio ambiente.

Dichos criterios son: balance hormonal (balance entre hormonas sexuales y hormonas de crecimiento), ingesta relativa (ligado a condición corporal inherente), estos dos factores marcan sin duda un resultado en el biotipo de los animales que finalmente se transforman en los pilares para realizar la selección por eficiencia funcional de nuestros ganados.

¿Qué es el balance hormonal?

Empecemos mencionando que los animales que más rápida madurez sexual tienen, por lo general son de menor talla, esto es debido a que las hormonas sexuales (testosterona en el macho y estrógenos y progesterona en la hembra) están relacionadas con la osificación del cartílago de crecimiento en las epífisis de los huesos largos; traduciendo: todos los mamíferos crecen en talla a partir del “elongamiento” de los “huesos largos” (fémur, tibia, peroné, escápula, en general todos los huesos crecen).

En los extremos de los huesos de los animales en crecimiento se tiene presente una población de “hueso inmaduro” (cartílago) que detiene su crecimiento (se osifica) a medida que las hormonas sexuales empiezan a circular por el torrente sanguíneo.

Curvas de crecimiento de animales de estructura grande y pequeña, nótese que en el animal con menor estructura corporal la madurez sexual es alcanzada de manera más rápida (imagen, INIA KAMPENAIKE, informativo 81).

Mayor crecimiento de la escápula y humero en animal sub-fertil (mayor estructura corporal); (imagen cabaña Casamú).



























Es por esto que los animales de razas criollas y sus cruces y en general los adaptados a determinados ecosistemas son de talla más baja y más precoces en comparación con animales foráneos de gran talla (aquí ya puede atar cabos del porque la vaca grande que compró se la pasa flaca, no le da un becerro cada año y tiene que darle suplementos y en casos extremos hormonas para inducir un ciclo ovárico (en gran parte de los casos cuando concomitantemente no se ofrece una nutrición adecuada)). Recuerde: no se trata de razas buenas o malas, se trata de biotipos adecuados dentro de cada raza.

Apófisis espinosas de un animal sub-fertil continúan creciendo, por esto los animales son más altos, nótese la inclinación hacia atrás de la escápula en el modelo de la derecha; (imagen cabaña Casamú).





En este punto ya sabemos que las hormonas influyen en la talla y precocidad sexual de los animales, ahora, estas mismas hormonas influyen de forma inexorable en la anatomía interna y la apariencia externa del animal, esto es, la hembra con buen balance hormonal será una vaca o novilla femenina descarnada, con cuello fino y limpio, cabeza femenina, pelo liso y corto, caderas anchas, genitales femeninos, cuña femenina (un triángulo imaginario que visto el animal de lado es más ancho en la región de la cadera y se va cerrando hacia la cabeza). En la hembra el balance hormonal inclina más a la deposición de grasa que al aumento de volumen muscular, en este punto debemos recordar que las hormonas (sobre todo las reproductivas) se derivan de la grasa presente en el organismo animal, por esto es que una vaca con baja condición corporal no cicla (siga atando cabos).




Diferencia entre alturas al sacro y apertura de cadera en modelo animal sub-fertil y fértil; (imagen cabaña Casamú).

Por su parte en el macho con un buen balance hormonal mostrará signos evidentes en cuanto a musculatura marcada (recordemos que la testosterona es el anabólico natural más efectivo), oscurecimiento del pelaje, sobre todo en la región del cuello, cruz y parte superior de los muslos, el color del toro no es uniforme, en el toro con buen balance hormonal será más oscuro en las zonas mencionadas, pelo grueso e hirsuto en la región de la frente y cuello, prepucio con pelos en el orificio externo, testículos prominentes y de buena circunferencia escrotal, comportamiento “retador” (toros que buscan pelea), escarban, mugen con voz de toro (sí, en estos casos se habla de “voz”), es muy diferente el mugido “voz” de un toro frente al de un novillo y de una vaca.



2 animales que tuvieron la misma crianza, el de la izquierda fue castrado, nótese la diferencia entre las caras y el color más claro del novillo; (imagen cabaña Casamú).






Los toros con buen balance hormonal cuentan con gran profundidad en la región anterior, con musculatura marcada y con profundidad menor en la región posterior, visto de lado, se hace un triángulo imaginario con la base en la región anterior y se va cerrando a medida que llega a la región posterior, en este caso la cuña es invertida respecto a la hembra; tenga mucha atención con toros con cuña igual a una hembra o que sean caderones, ¡tienen poca testosterona! (siga atando cabos).






Conformación en forma de cuña de un toro con buen balance hormonal; (imagen, Pharo Cattle Company).

Diferencias marcadas en conformación muscular, nótese la diferencia entre los animales; (imagen cabaña Casamú).

Dos animales de la misma raza con diferente biotipo, ¿cuál es el más fértil?; (imagen:www.ganaderiaregenerativa.com) .

El ejemplar de la izquierda muestra el triángulo con el ángulo en la parte baja (toro “caderón”), el toro fértil muestra la base del triángulo en la parte inferior, compárese el tamaño de los testículos; (imagen cabaña Casamú).











Como ya se mencionó, a partir de la grasa se producen las hormonas sexuales, si bien decimos que el macho debe tener mayor musculatura (de mayor volumen que en la hembra) es debido precisamente a que a partir de la grasa se produce testosterona que sirve como anabólico natural que permite mayor crecimiento y numero de fibras musculares (hipertrofia e hiperplasia fisiológicas). Las hormonas sexuales en animales con buen balance hormonal marcarán en el toro una importante líbido y en la hembra una adecuada ciclicidad ovárica.

Los rasgos característicos que confieren las hormonas sobre el macho y la hembra son conocidos como dimorfismo sexual y sustenta su base en la producción de hormonas.















Las hormonas en el macho y la hembra definen los rasgos sexuales característicos en estos dos ejemplares de raza Blanco Orejinegro BON (dimorfismo sexual); (imagen cortesía Hacienda la Cascada, Caldas Colombia).

Toros de raza Velásquez con marcado dimorfismo sexual, (imagen cortesía Hacienda África, Caldas Colombia).

Ejemplar hembra de raza Velásquez evidenciando un importante balance hormonal, (imagen cortesía Hacienda África, Caldas Colombia).

Un paréntesis antes de finalizar:

“El aprendizaje continuo es clave”, el pasado mes de febrero tuvo lugar el primer taller teórico-práctico de biotipo animal organizado por el departamento técnico de la asociación colombiana de ganadería regenerativa ACOGANAR, evento que tuvo gran acogida y participación por parte de ganaderos y asociados de diferentes lugares del país, donde los conceptos impartidos incluyeron dentro de otros: balance hormonal, ingesta relativa, condición corporal inherente, biotipo, frame y selección por eficiencia funcional.

Vayamos concluyendo:

Con lo anterior nos queda fácil comprender lo que acotaba el profesor Jan C. Bonsma en su obra Estudios sobre selección del ganado: “En mi opinión todo el sistema de evaluación de animales se ha malogrado por las ridículas actitudes de los cabañeros expositores, que establecen las normas ideales de las razas basándose en la conformación corporal de un buey de dos años, tanto para el macho como para la hembra”.

Finalmente, recuerde que los animales con un balance hormonal idóneo son más precoces, fértiles y rentables para su empresa ganadera; ahora para que estas breves líneas se incluyan en un ejercicio de lectura activa, olvide viejos paradigmas, diríjase a su finca, prepárese una buena taza de café (de preferencia colombiano), vaya a sus potreros, observe a todos sus animales vacunos fijándose en su apariencia externa bajo los conceptos aquí esbozados (no olvide profundizar con más fuentes): balance hormonal, dimorfismo sexual, eficiencia funcional acompañado de la revisión de los datos productivos y reproductivos de sus semovientes; en este momento usted estará encaminando su empresa ganadera hacia otro nivel en la búsqueda del máximo beneficio económico sustentable por hectárea (MBESH), el nivel de la ganadería regenerativa.

¡Siga atando cabos!

“El mejor fertilizante para cualquier suelo son las pisadas del dueño”. Proverbio chino.

Un saludo regenerativo.

PUBICLADO : 13/03/2022 - 8:00 AM